Una de las cosas con las que he estado ocupado ultimamente, al margen del 124, ha sido un viaje que hicimos por Islandia.

Teniendo en cuenta la calidad de las carreteras, lo que pensaba que me iba a encontrar era algo así.

La realidad ha sido bien distintinta, incluso por las calles de la capital, el concurso por llevar las ruedas mas grandes y sus consecuentes aletas no tenía final. Se veían bastantes coches preparados por Arctic Trucks, muy parecidos a los que llevaron a Clarkson a conquistar el Polo Norte. Al fin y al cabo era lo de siempre, STANCE IS EVERYTHING.

Aunque digan que las comparaciones son odiosas, a veces son necesarias para darte cuenta de la diferencia.

Ni los autobuses y furgonetas se libraban de los gigantescos neumaticos Mickey Thompson.

Otra cosa que llamaba la atención es la cantidad de coches americanos, pero eso es otro tema, esperad a la segunda parte.